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"A punto de cumplir 40 años, con una crisis pisándome los talones, me vine a vivir a Creta. Bienvenidos 40. Lo mejor está por llegar!"
Popita de Creta, primer post, octubre 2024
El río está viniendo
Cada 2 de octubre, mi mamá suele contarme que nací un martes con un viento que volaba las pelucas. El viernes pasado, 42 años después de aquella tarde cordobesa, recibo mi cumpleaños en Creta, con vientos y alertas meteorológicas que frustraron mis festejos y me hicieron reflexionar sobre la planificación y el control.
Salir de una isla no siempre es fácil. Encontrar pasajes directos y a buen precio para mi cumple no fue posible en esta ocasión. Por lo que decidimos ir al oeste de la isla, a la hermosa ciudad de Chania, y disfrutar de las playas occidentales. Pero tampoco pudo ser. Desde junio a septiembre es muy raro ver caer alguna gota del cielo, pero en octubre empiezan las lluvias. Este año se adelantaron, se prolongaron y se intensificaron. En toda la isla. Así que tour cretense: cancelado. Bueno, dijimos, vamos a cenar a Heraklion, la ciudad a 15 kms de nuestro pueblo, y el próximo finde, con sol, hacemos playa y el trip al oeste. Trato.
Pero las cosas aún se iban a complicar un poquito más. El jueves, en vísperas de mi cumple, estaba sola en casa dándome una ducha. Cuando estaba por salir, me tocan el timbre. Quién podría ser, a esas horas de la mañana? Manoteo la ropa que tengo más a mano y, con el pelo aún chorreando, salgo a ver si el visitante fue paciente y esperó, pero no hay nadie. Se siente un nerviosismo en el ambiente. Escucho gritos afuera. Atravieso el jardín condominial y me asomo a la calle. Mi vecina Sofía está en el medio de la calle y, apenas me ve, agita las manos haciéndome señas para que me acerque rápidamente. Ya me imagino qué sucede. "The river is coming!" (El río está viniendo) me grita mientras se lleva una mano temblorosa al pecho. Y ahí veo a otros vecinos llegar caminando después de estacionar sus autos alejados del cauce del río, generalmente seco, que pasa al frente de nuestras casas, y que 100 mts más lejos desemboca en el mar.
Se nos unen algunos vecinos. Rick, un inglés que vive al lado, saca su celular y me muestra los desastres de cuando el río se desbordó exageradamente en el 2020, inundando las casas y arrastrando todos los autos al mar. La cara de Sofía ya me dice todo. Y pasa lista de los pueblos ya inundados hoy y de 3 autos flotando en el mar en el pueblo pegado al nuestro. El río, que apareció como por un truco de magia, ya corre con fuerza, marrón, pastoso, inmisericordioso. Camino unos pasos para ver el mar: violento, teñido de tierra.
Cumpleaños atípico, este.

Inundaciones de 2020 (esa es la calle de mi casa, el edificio rosa el mío)
Lo mejor, está por llegar?
Hace dos años exactamente, arranqué con esta bitácora de reflexiones, publicando mi primer post. Allí te conté que venía saliendo de una crisis, y que siguiendo una corazonada llegamos a esta hermosa isla de Creta. Desde aquí, me propuse buscar mis propios hilos para salir de los laberintos en los que me meto, y compartirte lo que voy descubriendo, con la esperanza de que, si algo resuena con vos, te sientas acompañado. También te contaba que mis cuarenta me habían dotado de una convicción casi irracional: lo mejor estaba por llegar.
¿Llegó, entonces? Lo descubramos al final de este post.
Podes leer acá mi primer post.
Millenials: la generación estafada
El plan frustrado es algo bastante normal en mi generación. Los que nacimos a mediados de los ochenta llegamos a los cuarenta de una manera particular. Las generaciones anteriores llegaban antes: a los treinta y muchos ya tenían el arco más cerrado, la carrera, la casa, los hijos, el plan. Nosotros llegamos con más preguntas y con más capas, más desconfiados de las respuestas fáciles. Y probablemente más tardíos en algunas cosas.

Cuarenta no es lo que era antes. Cómo serlo, si nuestros 20s y 30s tampoco lo fueron? Mi mamá se casó a los 23. A esa edad yo pasaba un verano en Hawaii, trabajando de camarera durante el break vacacional de la facultad. Para la generación de nuestros padres un título universitario hacía la diferencia, y para la nuestra ya era lo standard. Después hizo falta el máster y la experiencia de al menos 2 años, aunque tuvieras 20 y te estuvieras postulando para asistente. Y encima nos metieron otros virus: Viajá, conocé mundo, hacé lo que amás, experimentá, sé libre.
Y así, muchos de nosotros, llegamos al cuarto piso con una pila de diplomas, varias hojas del pasaporte llenas de sellos, noches de fiesta hasta bien entrados los 30; insistiendo en hacer lo que amamos, aunque cada vez más cansados y con menos amor. Solos y con problemas para vincularnos a nivel profundo (algunos osados con la máxima responsabilidad de una planta o un animalito); o con pareja y tratamientos de fertilización asistida. Quizás sin casa propia a no ser que sea con ayuda de nuestros padres. Quemados (aunque probemos todas las terapias existentes para estar mejor), y lo peor de todo, sin la libertad que añorábamos. Persiguiendo tanto éxito, en el fondo sólo buscábamos ser aceptados, amados y libres. Me parece acertado llamarnos la generación estafada.

Por supuesto que está el que no tenía ni siquiera el privilegio de poder estudiar, el que hizo un negocio y la pegó, o como en el meme, el que se casó joven y ya tiene hijos adolescentes (hola F.C.! 👋🏼), y quizás recién ahora empieza a tener tiempo para plantearse las cosas que nos venimos planteándonos el resto, con tanto tiempo de experimentación e introspección a cuestas.
Y siguiendo con el hilo, la esperanza de vida se alargó muchísimo. Además, con algunos pinchazos, suplementos y bisturí, podemos vernos jóvenes hasta edad avanzada. Cómo vamos a comparar nuestros cuarentas con los de nuestros padres? Cómo no sentirnos partidos entre cómo nos percibimos y lo que, obsoletamente, se espera de nuestra edad?

Todo esto, por cierto, es la materia prima de la novela que estoy escribiendo, ambientada acá en Creta. Todavía falta, pero se va cocinando.
Bienvenida crisis de la mitad de la vida
Pero hay algo de lo que no zafaron nuestros padres, y tampoco nosotros: la crisis de la mitad de la vida. En astrología, los septenios son ciclos de siete años que marcan hitos del desarrollo. No son arbitrarios: los planetas llegan a configuraciones similares para todos más o menos a las mismas edades. El cielo tiene su timing que coincide sorprendentemente con lo que uno vive adentro. Es como nuestro ADN, que ya carga con la información de a qué edad nos tienen que salir los primeros dientes y cuándo nos tiene que crecer el vello corporal, por ejemplo.
El de los cuarenta y dos es uno de los más intensos, por varias razones, pero me gustaría resaltar una puntual: Urano en oposición a nuestro Urano natal. Está, literalmente, en espejo. El planeta de la ruptura, lo inesperado, lo que no puede seguir igual, diciéndote desde enfrente: es el momento de ser quien realmente sos. De salir de las prisiones, de soltar lo que adoptaste por mandato, por miedo, por costumbre.
Depende de qué tan auténticos y qué tanta libertad y rebeldía nos hayamos permitido a lo largo de nuestras vidas, será el nivel de crisis que podamos experimentar. Y también de cuánto lo escuchemos esta vez. Si no, nos seguirá dando oportunidades y nos volverá a buscar más adelante, quizás cada vez menos amablemente.
"Me llamo Lester Burnham. Tengo 42 años. En menos de un año habré muerto, claro que eso no lo sé aún. Y, en cierto modo, ya estoy muerto." Así arranca el film Belleza Americana. Muestra al protagonista en esa edad exacta, rebelándose contra la vida que construyó para cumplir con lo que se esperaba de él. Renuncia a su aburrido empleo corporativo chantajeando a su jefe, empieza a trabajar en un restaurante de comida rápida solo porque le divierte, se compra el auto deportivo de sus sueños y empieza a levantar pesas.

"Siento que estuve en coma toda mi vida y que recién ahora me estoy despertando" - Lester Burnham, from American Beauty. Fuente: I Said Quotes, Motherfucker
La vida secreta de Walter Mitty, igual: un hombre que prefiere la fantasía antes que afrontar el vacío de su rutina, hasta que, al cumplir 42, cierran la revista Life, donde trabaja en el sótano revelando negativos, y le toca pasar de imaginar la aventura a vivirla en el cuerpo. Groenlandia, un helicóptero con piloto ebrio, un tiburón, un volcán en Islandia, el Himalaya.

"No te atasques en tu pequeño mundo. El propósito de la vida es explorar y experimentar" - De la película La Increíble Vida de Walter Mitty. Fuente: Best.movie.lines
Los superpoderes desbloqueados
Las crisis siempre existieron. Atravesé varias en mi vida. No hay edad en que la vida se vuelva manejable de una vez y para siempre. Lo que cambia somos nosotros frente a ellas. Qué tanto nos dejamos atravesar por ellas y aprender, y qué tanto resistimos e intentamos controlarlas?
Y en el tiempo que vengo jugando este videogame, atesoro 2 superpoderes incorporados a mi morral para seguir el camino, aunque siempre cultivados, ya que hay días que parecen esfumarse.
- El primero, ya conquistado al cumplir 40, es la consciencia de los pensamientos. Empecé a practicar esto de observar mis propios pensamientos antes de que me manejen ellos a mí. Lo viví la semana pasada. Mi cabeza trayéndome pensamientos sobre lo rápido que pasa el tiempo, haciendo inventario de lo que logré a esta edad… Y de repente, los veo. Ya no me arrastran. Son convincentes? Sí, muy! Me sirven de algo? La verdad que no. Los miro a los ojos y les digo que no los necesito. Siguen su camino.
- El segundo, el superpoder ganado en este otro nivel, es ver la ventaja en lo que sucede. La versión concreta: cuando algo sale mal, o diferente, o peor, preguntarme con curiosidad genuina qué hay acá que pueda aprender, qué me está mostrando esto que no hubiera visto de otra manera. Aceptación activa. Nunca te pasó de frustrarte porque algo no sucedió como querías, de verlo incluso como negativo, y después darte cuenta de que ayudó a un resultado mucho mejor? El chiste es aprender a verlo en la primera etapa. Y reconozco que en algunas situaciones es mucho más desafiante llevarlo a la práctica.
Tardé bastante en entender la diferencia entre aceptar y resignarse. Aceptar tiene que ver con confiar. Con soltar el resultado sin soltar el proceso. Y esto llegó después de reconocer, no sin horror, cuánto controlo. Cuánto creo que lo mejor para mí es que las cosas salgan según mis planes. Pero probablemente nunca tenemos la menor idea de qué es lo verdaderamente mejor para nosotros.
Cuando empecé a reconocer a mi pequeña déspota interna, a soltar su peso, hasta aligerarme para flotar en la dimensión de la confianza, sus corrientes me llevaron a lugares que nunca hubiera soñado. Cuando llego a esa dimensión, siento una paz que no depende de que las cosas salgan como quiero. Y además disfruto del viaje! Tanto, que incluso a veces me lleva a un punto donde me da bastante igual tener o no tener exactamente lo que creía desear. Wow, creo que ese es el desapego del que hablan las filosofías orientales, y que nosotros interpretamos como vivir una vida de ascetismo en algún monte nevado.
Y es ahí, justamente ahí, en ese lugar y no antes, cuando las cosas empiezan a moverse. Como si la vida fuera más colaborativa cuando dejás de reclamarle. A quién le gusta que le reclamen? No hacés las cosas con más voluntad y disfrute cuando no te las exigen?

Entonces, llegó lo mejor?
Mi cumpleaños, el viernes, lo viví bajo una alerta de Protección Civil: condiciones climáticas severas esperadas en toda la Región de Creta. Limitá tus movimientos a lo absolutamente necesario. La cena en Heraklion tampoco iba a ser posible. Ni soplé velitas. Incluso, antes de ir a dormir, nos llamó Sofía para decirnos que la alerta estaba escalando y que durmiéramos en la parte de arriba de la casa (nuestros cuartos están abajo), porque el riesgo de inundación como en 2020 era muy alto.
El río llegó hasta las calles y se quedó ahí. Por suerte, las tapó pero no rebasó.

Alerta de proteccion civil en la que nos piden que limitemos nuestros movimientos a lo absolutamente necesario.
Mi año nuevo astrológico arrancó con ascendente Virgo en la revolución solar. Virgo es el signo que más quiere el control, la planificación, que todo salga según el plan. Ese es el lado B, su sombra. Lo que Virgo enseña, dicen, es su talento opuesto: adaptarse con flexibilidad y eficiencia a las circunstancias. Quizás por eso llueve.
Esa tarde de mi cumpleaños, mientras estaba encerrada por la lluvia, me llamó una tía. Me contó algo que no me había dicho cuando pasó: que cuando viajó a Europa hace unos meses, el motivo real era un pronóstico de salud bastante desesperanzador. Había decidido vivir la vida a full, si es que le quedaba poco tiempo. Cuando volvió, le dijeron que el pronóstico estaba errado. Y agregó: ¡la primera médica me hizo un favor! Mi tía, otra que aprendió a ver la ventaja en todo.
La ventaja de este cumpleaños todavía no la termino de ver con claridad. Estuve chinchuda por los planes caídos, para qué mentir. Pero algo cambió: ya no necesito ver la ventaja para saber que está. Y eso también es nuevo.
Afuera llueve. El mar debe estar de otro color.
Festejo el finde que viene, en la playa, con sol. Mi amiga Kari cumple el 3, y hace años festejábamos juntas con fiestas en la terraza. Las fiestas nunca eran el día exacto. Siempre eran más adelante en el mes, en algún finde. Como si siempre hubiéramos sabido que el festejo no necesita la fecha para ser real.
Y vuelvo a pensar en mi tía. Por qué esperar a estar mejor para viajar o a una fecha especial para festejar? Tenemos demasiado para festejar cada día. Sí, también vos, que pensás que está todo perdido o que tenés un dolor que te hace creer que no vas a poder seguir. Y ya sé, podés pensar que es fácil decir eso cuando no lo estás viviendo. Y puede que tengas razón. Pero ya estar en esta vida, sea lo que sea que signifique, quizás solo una peli que algún Dios aburrido creó un domingo lluvioso, es un milagro. Y de algo que de lo que estoy segura, es que al final todo se limita a una decisión: veo todo lo que está mal, y cada crecerá cada vez más… o veo toda la belleza, amor y milagros que suceden constantemente y de lo que somos parte. Y eso tambien se expandirá.

Dale Popita, entonces, llegó lo mejor? Prefiero la pregunta así: cuánto de lo mejor ya está acá, esperando que te pongas en paz con el presente para poder verlo? Lo mejor no llega. Lo mejor se va siendo. Se va eligiendo ver. Cumpleaños mediante. Y a pesar de los ríos que pueden desbordarse.
Y ahora quiero saber de vos. Qué plan caído terminó mostrándote algo que no habías visto? Ya te permitís vivir lo mejor hoy? Cuándo fue la última vez que viste la ventaja de una situación en apariencia desastrosa?
Feliz cumple para mí! 🎉
Un abrazo desde Creta,
Flor / Popita 🧜🏽♀️🌊
*Muchas de las imágenes de este post fueron creadas con la asistencia de la IA.
Feliz cumpleaños Popita!!!
Si, era un día muy ventoso el 2 de octubre de 1984.
La naturaleza se la debe respetar.
Ya Machiavelli en su obra del Renacimiento: ” El príncipe ” decía que la capacidad de un buen gobernante era la de crear la prevención para los desbordes de los ríos..
La crisis de la mitad de la vida existió siempre, en 1300, cuando do Dante Alighieri escribe la “Divina Commedia’ transmite todos sus sentimientos de llegar a esa edad( 35 años en aquellos tiempos), dando inicio al humanismo, no ya Dios al centro del Universo sino el hombre que siente.
Es así que inicia su viaje por el infierno con el filosofo Virgilio.
Comienza diciendo: ” Nel mezzo del cammin di nostras vita mi ritrovai in mezzo ad una selva scura……”
Pilotear la vida todos los días, sigo pensando que la herramienta más poderosa son los afectos..
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional( Lopez Rosetti).
Así es , tener la fortaleza de entender que las cosas pasan por algo, y escucharse y confiar es lo mejor.
Transitar la vida con Amor, darlo siempre, saber recibirlo.
Ya lo creo que la vida es un milagro, la vida es Amor , lo contrario es la muerte, del cuerpo o del alma, la peor.
Feliz cumpleaños Popita!!!
Si, era un día muy ventoso el 2 de octubre de 1984.
La naturaleza se la debe respetar.
Ya Machiavelli en su obra del Renacimiento: ” El príncipe ” decía que la capacidad de un buen gobernante era la de crear la prevención para los desbordes de los ríos..
La crisis de la mitad de la vida existió siempre, en 1300, cuando do Dante Alighieri escribe la “Divina Commedia’ transmite todos sus sentimientos de llegar a esa edad( 35 años en aquellos tiempos), dando inicio al humanismo, no ya Dios al centro del Universo sino el hombre que siente.
Es así que inicia su viaje por el infierno con el filosofo Virgilio.
Comienza diciendo: ” Nel mezzo del cammin di nostras vita mi ritrovai in mezzo ad una selva scura……”
Pilotear la vida todos los días, sigo pensando que la herramienta más poderosa son los afectos..
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional( Lopez Rosetti).
Así es , tener la fortaleza de entender que las cosas pasan por algo, y escucharse y confiar es lo mejor.
Transitar la vida con Amor, darlo siempre, saber recibirlo.
Ya lo creo que la vida es un milagro, la vida es Amor , lo contrario es la muerte, del cuerpo o del alma, la peor.